Qué Hacemos

Nuestros centros de día ofrecen ayuda alimentaria: desayuno, almuerzo y merienda y actividades de contención a niños y niñas entre 4 y 13 años.

Allí compartimos diariamente actividades con 350 niños y niñas y jóvenes de nuestra comunidad. Sus edades son muy diversas, sus deseos, gustos y necesidades también, pero todos encuentran allí un espacio común para compartir sus vidas y desarrollarse más fuertemente como personas. 

A través del apoyo escolar ayudamos a nuestros niños a que mejoren sus trayectorias educativas, con la recreación motivamos su creatividad y juego. Estas actividades las hacemos a contra turno de las escuelas para que nuestros niños que asisten a las escuelas los puedan aprovechar, y para aquellos que por distintas circunstancias no están concurriendo a la escuela también.

En este espacio los más pequeños y los jóvenes de nuestras comunidades se encuentran con referentes adultos que sirven de guía y compañía amorosa. Próximamente aspiramos a fortalecer el equipo de los centros, incorporando profesionales (psicopedagogos, psicólogos y trabajadores sociales) que cuenten con mayores herramientas para mejorar la vida de nuestros niños/as y jóvenes.

Los domingos nuestros niños/as y adolescentes se transforman en “Exploradores”. Ésa es nuestra de línea de trabajo coordinada por el Movimiento Salesiano que, a través del juego, la recreación, las convivencias y los campamentos, experimentan una formación que los prepara como “Lideres expositivos”.

Capilla Virgen Peregrina
Capilla María, Madre del Pueblo
Capilla Virgen de Itatí
Parroquia San José
Hogares de día de niños:
Hogar Niños Peregrinos
Hogar Niños de Luján
Casita Mi Esperanza
Exploradores de San José
Capilla María Madre del Pueblo (Puerta de Hierro)
Parroquia San José (17 de marzo)
Hogar Niños Peregrinos (San Petesburgo)
Capilla Virgen de Itatí (17 de marzo Bis)

Hogares de Cristo:

Abandono familiar, situación de calle y falta de escolarización son parte de la compleja trama social detrás de la adicción en los menores; hasta hace unos años, se iniciaban a los 13 años. Su familia no los abraza. Algunos fueron abandonados, otros se escaparon de la situación de violencia que los rodeaba.

Detrás del consumo se encuentra un entramado complejo de problemáticas sociales y abandono que hace que el abordaje sobre estos niños sea también desafiante. ¿Cómo tejer una red de contención donde todos los eslabones parecen fallar?

Nuestro aporte es dar un hogar, un refugio de afectos y contención que les acompañe en su recuperación. No trabajamos con “adictos” sino con personas, con esto entendemos al consumo como un síntoma de las múltiples carencias que han transitado estos niño/as.

Detrás de la mayoría de los jóvenes en consumo problemático de nuestros barrios, hay una familia marginada que nos pone frente al problema en su verdadera dimensión: generaciones vapuleadas, alcoholismo, ausencias, codependencia, falta de acceso a la educación, pobreza, violencia, falta de salud, de trabajo, etc.

En nuestros jóvenes, el paco, hizo explotar la marginalidad mostrando su rostro más crudo: aislamiento, puertas cerradas, no lugar. No lugar en la familia -rebalsada de problemas- no lugar en la escuela, falta de vacantes, falta de contención, no lugar en el barrio, no lugar en el mundo del trabajo, falta de DNI, falta de capacitación adecuada, en definitiva, no lugar en su patria.

De este modo, los refugios son casas donde conviven nuestros jóvenes que se encuentran en situación de recuperación de consumo de drogas. En ese momento, acompañamos un total de 240 jóvenes y adultos en nuestros hogares:

Hospital de la campaña San José, recibiendo la vida como viene (adicciones)
Casa Santo Don Bosco (adicciones)
Casa Santo Don Orione (adicciones)
Casa San Alberto Hurtado (adicciones)
Casa Sagrado Corazón (adicciones)
Casa San José (adicciones)
Casa de mujeres Madre Teresa de Calcuta (adicciones)
Casa Sagrada Familia, de abuelos y discapacitados (contención)
Campo Virgen de Lujan (adicciones, en Construcción)

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